miércoles, 3 de junio de 2015

La productividad laboral es tarea de todos

La tendencia en los últimos años, era medir la productividad laboral según las horas que se pasaba en la oficina. Quien no se quedaba hasta “tarde”, era percibido como desleal a la empresa e inclusive mal trabajador.  

La tendencia está empezando a cambiar, y digo empezando porque sabemos que este país no es progresista y por el contrario es renuente los cambios y por ello es complicado aplicar un ajuste de mentalidad, por lo que normalmente nos cuesta años aceptar las nuevas tendencias y necesidades sociales (fíjese usted señor lector en nuestro congreso, en temas tan importantes y actuales como la unión civil y el aborto por embarazo forzado).

Ahora mismo la tendencia pasa por medir la productividad según resultados y no según medios o formas. Y se entiende que para llegar a altos grados de productividad, se tiene que equilibrar la vida laboral con la personal. La nonagenaria idea de que se es más productivo mientras más horas en la oficina se pase, está empezando a desaparecer. Incluso hay empresas en países europeos, que a determinada hora cortan la electricidad para enviar a casa a los workaholics. Imagina que en tu trabajo te envían un correo a las 5 pm indicándote que a las 5:30 pm van a cortar la corriente, asi que mejor apaga y chau.

miércoles, 20 de mayo de 2015

¿Todo se puede? a ver muerdete el codo positivo de ....

Me encanta el Twitter, es divertido e informativo. Muchas veces me entero de las noticias  por Twitter antes que por las webs de los periódicos. Navegando el otro dia en Twitter vi un gráfico con la frase que titula este post, mediante la cual alguien bromeaba tratando de desalentar a las personas que intentan empujar sus motivos y elevar su energía con la mentalidad positiva.

“Todo se puede? A ver muérdete el codo, positivo de mierda, jajajaja” decía el mensaje. Yo  entiendo que es una broma, pero lo que no entiendo son las ganas de quitarle la ilusión a la gente de que hay posibilidades de lograr cosas que nunca antes se han logrado. Parece que alguien enfocó su mejor energía en pretender determinar que no todo está dentro de nuestras posibilidades. Y los mensajes negativos (o positivos) por más broma que sean, se enquistan en el subconsciente.

Esta frase grafica el poder del negativismo, que ha llegado a contaminarnos a tal punto que hay personas buscando situaciones hilarantes como esta para desbaratar la positiva afición de la mentalidad proactiva. Tratan de buscarle 3 pies al gato. Hay mucha gente que se esfuerza para proclamar la mentalidad negativa, derrotista y mediocre.

martes, 12 de mayo de 2015

Todo por un like


Los bebés lloran porque no saben hablar. Cuando tienen hambre, lloran, cuando tienen frio, lloran, cuando tienen calor, lloran, cuando se hacen también pueden llorar. Cuando les duele la panza, la cabeza o se resfrían también lloran. 

Tienen que llamar la atención de sus padres de alguna manera. Cuando un niño llora, la mamá o persona responsable tiene que ver que es lo que el niño les está tratando de decir.  Esta es la etapa en la cual las personas empiezan a darse cuenta que un chillido trae como respuesta un cariño, un apapacho, un engreimiento.  Empezamos a grabar en nuestra cabeza que nuestras necesidades afectivas las cubrimos llorando.

En la adolescencia, las necesidades afectivas se cubren con la aceptación social. Queremos que la gente nos acepte por ser guapos, graciosos, divertidos, rebeldes, deportistas, etc. Empezamos a buscar la aceptación de la sociedad con algún rasgo característico propio. Necesitamos que la gente nos admire por algo.  

miércoles, 22 de abril de 2015

David se convirtió en Goliat sin pasar por el gimnasio

Desde la época paleolítica las personas se han visto obligadas a utilizar la fuerza para lograr su superviviencia y consecuente evolución. Desde salir a cazar alimento, hasta entablar guerras  para esclarecer conflictos territoriales, adquisición de fuentes de energía o simplemente para calmar la agresividad del ego de ciertos personajes lamentables.

Estando en la época de la tecnología digital y con los avances a velocidad del rayo de los que afortunadamente somos testigos, las personas seguimos dependiendo de la fuerza para una mejor existencia. Sólo que la fuerza que necesitamos ya no es tanto física, ahora predomina la fuerza mental.

jueves, 9 de abril de 2015

Aquella tan popular, pero no por guapa ni simpática

De las 88,000 palabras registradas y aceptadas por la RAE, hay una que no me gusta nada pero tiene mas uso del que debería. Esto empeora con las connotaciones que le da la gente, que la usa indiscriminadamente para calificar cualquier situación en la que una persona no logra el objetivo propuesto.

Es una palabra que limita el poder de las personas por miedo a engrosar su deteriorado concepto. Es un hoyo oscuro en el cual nadie quiere caer, y para evitar eso la mayoría de gente prefiere no iniciar el camino.

martes, 31 de marzo de 2015

Que tanto te gusta tu trabajo?


Nos dicen que en nuestro dia tenemos 8 horas para dormir, 8 para trabajar y 8 horas de tiempo libre. Pero si ajustamos los datos a la época, nos saldrá mas o menos así:

Por día laboral tenemos 7 horas de sueño, 11 de trabajo (9 en la oficina + 2 en el tráfico  ida/vuelta) y 6 horas libres al dia.

Si sacamos el promedio semanal, incluyendo los fines de semana, tenemos que  de las 168 horas a la semana gastamos un promedio de 55 en el trabajo (5 días de oficina/tráfico), 49 horas de sueño y 64 horas libres (30 en dia de semana y 34 en fin de semana).

martes, 10 de marzo de 2015

La antológica irracionalidad del miedo embustero 2 - El salto?

Luego de estar un buen rato mirando hacia abajo, viendo el mar y convenciéndome que tenía que saltar, mi cuerpo simplemente saltó. No recuerdo haber dado la orden para ello en ese justo instante, simplemente me sorprendí a mi mismo en el aire.

Estuve un buen rato intentando saltar pero mi cuerpo no me hacía caso. Hasta que en un momento saltó. A pesar del miedo por saltar los 7 metros promedio que me separaban del mar, sabía que iba a hacerlo, pues no me iba a echar para atrás. Sólo que no sabía cuando lo iba a hacer y me di cuenta cuando estuve en el aire.